Recomendado por el Ministerio de Sanidad
La anfetamina es una sustancia de carácter estimulante. Libera dopamina, una sustancia química que genera el cerebro y que está estrechamente vinculada a sentirse bien.
Su uso puede ser legal o ilegal: legalmente, las puede prescribir un médico para reducir peso, para mejorar los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), de la narcolepsia… Pero también se puede consumir con fines recreativos. En este caso, su uso es ilegal. Las anfetaminas no solo crean adicción, sino que sus efectos pueden llegar a ser muy graves.
En realidad no hay un solo tipo de anfetamina, sino varios: anfetamina, metanfetamina, dextroanfetamina…
Los nombres de todas ellas «en la calle» son muy numerosos. Los más comunes: speed, cristal, base, vidrio, hielo, éxtasis, sangre de leopardo, speed rojo (estos dos últimos para la metanfetamina líquida) y muchos más.
Sus formatos: sólido (en forma de pastillas, cristales, pasta o polvo) o líquido. Se puede consumir tragada, pero también inhalada, inyectada, fumada o restregada contra las encías.
Las anfetaminas no solo crean una gran adicción, sino también tolerancia. Esto quiere decir que el consumidor habitual cada vez va a necesitar más dosis para sentir el mismo placer, y la aumentará o cambiará la vía de consumo (de tragar a inhalar o a inyectar, por ejemplo).
A corto plazo, los efectos son de euforia. Uno se siente desinhibido y feliz. Pero al contrario que sucede con el alcohol, la percepción de quien las consume es de mucha lucidez, energía, ganas de socializar, mucho autocontrol… Los efectos y duración de los mismos varían según la forma de consumo elegida.
Los efectos adversos son realmente preocupantes. Van desde la pérdida de peso (las anfetaminas inhiben el apetito) hasta el aumento de la temperatura, pérdida de memoria, daños dentales, insomnio, latidos irregulares o pulsaciones aceleradas hasta infartos, accidentes cerebrovasculares, alucinaciones, problemas graves de salud mental que pueden llevar al suicidio… El consumo de anfetaminas en cualquier formato puede ser letal.
Como ya se ha comentado, la anfetamina es una droga estimulante. En consecuencia, quien la consume tiene una idea equivocada de su nivel de cansancio, puesto que disminuye esta sensación.
Centro sanitario autorizado con certificación legal C-15-003355.
Centro sanitario autorizado con certificación legal C-36-002459 y C-36-002460.
Centro sanitario autorizado con certificación legal , C-36-002982.
Centro de drogodependencias autorizado y especializado en adicciones.
Centros sanitarios autorizados con certificación legal C-36-002459, C-36-002460, C-15-003355, C-36-002982
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